Alcoholemia
Tasa de alcoholemia: cuándo es multa y cuándo delito
La tasa de alcoholemia es la cantidad de alcohol que llevas en el cuerpo al conducir, y de ella depende que dar positivo sea una simple multa o un delito penal. La frontera está en 0,60 miligramos por litro en aire espirado (1,2 gramos por litro en sangre). Por debajo suele ser una infracción administrativa. Por encima, o cuando el alcohol afecta claramente a la conducción, pasa a ser delito.
Aquí tienes los límites según el tipo de conductor, cuándo es solo multa y cuándo delito, qué sanciones y penas conlleva cada caso y qué conviene hacer si has dado positivo.
Límites de alcoholemia según el tipo de conductor
No todos los conductores tienen el mismo margen. Estos son los límites a partir de los cuales se considera que hay infracción.
| Tipo de conductor | Aire espirado | Sangre |
|---|---|---|
| Conductor general | 0,25 mg/l | 0,5 g/l |
| Novel (menos de 2 años) y profesional | 0,15 mg/l | 0,3 g/l |
| Transporte de mercancías peligrosas y menores | 0,0 mg/l | 0,0 g/l |
Superar estas cifras ya supone sanción. Que sea multa o delito depende de cuánto se superen y de cómo estuvieras conduciendo.
Cuándo la tasa de alcoholemia es multa
Mientras la tasa se mantiene por debajo del umbral penal, la conducta es una infracción administrativa de tráfico. No es un delito y no deja antecedentes penales, aunque sí cuesta dinero y puntos del carnet.
| Tasa en aire espirado | Multa | Puntos |
|---|---|---|
| 0,25 a 0,50 mg/l | 500 euros | 4 |
| Más de 0,50 mg/l, reincidencia o negarse a repetir la prueba | 1.000 euros | 6 |
La reincidencia cuenta cuando ya te habían sancionado por lo mismo en el año anterior. En ese caso, aunque la tasa sea baja, la sanción sube al tramo más alto.
Cuándo la tasa de alcoholemia es delito
El delito contra la seguridad vial por alcohol está en el artículo 379.2 del Código Penal, y se puede dar de dos maneras.
- Por superar la tasa. Conducir con más de 0,60 mg/l en aire espirado o 1,2 g/l en sangre es delito por sí solo, aunque condujeras con normalidad.
- Por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Aunque no llegues a esa cifra, si el alcohol afecta a tu conducción y así se acredita, por ejemplo con una conducción errática o un accidente, también es delito.
Las penas previstas son prisión de tres a seis meses, o multa de seis a doce meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días. Y en todos los casos, la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.
Aquí está la diferencia que más importa: un delito de alcoholemia sí deja antecedentes penales. Por eso, cuando la tasa entra en terreno penal, conviene contar cuanto antes con un abogado de alcoholemia en Tenerife que estudie la defensa.
Negarse a hacer la prueba de alcoholemia
Negarse a soplar no es una salida. La negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia está castigada en el artículo 383 del Código Penal como un delito propio de desobediencia, con prisión de seis meses a un año y privación del permiso de conducir de uno a cuatro años.
En la práctica, negarse puede salir más caro que dar positivo, porque la pena de prisión parte de un mínimo más alto que en muchas alcoholemias. La prueba solo se puede rechazar por causas justificadas y acreditadas.
Alcoholemia con accidente o víctimas
No es lo mismo que te paren en un control que dar positivo después de un accidente. Cuando la alcoholemia va unida a daños o a personas heridas, el caso se agrava.
Si hay lesiones o víctimas, además del delito contra la seguridad vial pueden entrar en juego otros delitos, como las lesiones por imprudencia, y la obligación de indemnizar los daños. La aseguradora, por su parte, suele reclamar después lo que haya tenido que pagar.
En estos casos la defensa se complica y el margen para una conformidad ventajosa se estrecha, así que actuar rápido con un abogado pesa todavía más.
Qué hacer si has dado positivo
Cuando la tasa es constitutiva de delito, el caso suele ir por un juicio rápido, que se tramita en pocos días. Ahí se abren dos caminos: aceptar una conformidad, que rebaja la pena a cambio de reconocer los hechos, o defender el caso.
Antes de decidir conviene revisar varios detalles: si el etilómetro estaba calibrado y homologado, si se respetó el margen de error, si las mediciones se hicieron bien y si se cumplió todo el procedimiento. Un fallo en cualquiera de esos puntos puede cambiar el resultado. Lo que nunca conviene es autoinculparse en caliente antes de hablar con un abogado.
Si te has visto en esta situación, un abogado penalista en Tenerife puede decirte si interesa la conformidad o pelear la defensa.
Qué es la tasa de alcoholemia y cómo se mide
La tasa de alcoholemia mide la concentración de alcohol en el organismo. Se puede expresar de dos formas: en aire espirado, en miligramos por litro, o en sangre, en gramos por litro. La equivalencia aproximada es que la cifra en sangre dobla a la del aire.
La prueba en carretera se hace con un etilómetro. Primero hay una medición indiciaria y, si da positivo, se repite con un aparato evidencial que es el que tiene valor de prueba. Se realizan dos mediciones separadas por unos minutos y se toma como válida la más baja. Tienes derecho a pedir un análisis de sangre si quieres contrastar el resultado.
Cómo afecta el alcohol a la conducción
Los efectos del alcohol al volante aparecen antes de lo que la mayoría cree. Es un depresor del sistema nervioso central y, aunque te sientas en condiciones, la capacidad para conducir ya está tocada con tasas que parecen bajas.
- Reflejos más lentos. Aumenta el tiempo de reacción ante un imprevisto en la vía.
- Visión afectada. Se reduce el campo visual y cuesta calcular distancias y velocidades.
- Falsa sensación de seguridad. El alcohol desinhibe y lleva a asumir riesgos que sobrio no asumirías.
- Peor coordinación. Los movimientos al frenar o girar pierden precisión.
Por eso la ley no espera a que haya un accidente para sancionar: basta con superar la tasa, porque el riesgo ya existe.
Cuánto tarda en eliminarse el alcohol
El cuerpo elimina el alcohol despacio y a un ritmo que no se puede acelerar. Como referencia, el organismo metaboliza alrededor de 0,1 a 0,15 gramos por litro de sangre cada hora, y esa velocidad apenas cambia. Cuánto tardes en dar cero depende del peso, el sexo, si has comido y del metabolismo de cada persona, así que no hay una regla exacta.
Lo importante es que no existen atajos. Ninguno de los trucos populares baja la tasa real:
- El café, las bebidas energéticas o una ducha fría te espabilan, pero no reducen el alcohol en sangre.
- Beber mucha agua hidrata, no elimina alcohol.
- Masticar granos de café, chicle o clara de huevo no tiene ningún efecto sobre la medición.
El etilómetro mide el alcohol que hay en el aire espirado, no cómo te sientes. La única forma segura de dar negativo es que pase el tiempo suficiente.
Preguntas frecuentes sobre la tasa de alcoholemia
¿A partir de qué tasa de alcoholemia es delito?
A partir de 0,60 mg/l en aire espirado o 1,2 g/l en sangre. También es delito si el alcohol afecta a la conducción aunque no se alcance esa cifra.
¿Cuánto es la multa por alcoholemia?
500 euros y 4 puntos entre 0,25 y 0,50 mg/l, y 1.000 euros y 6 puntos por encima de 0,50 mg/l, por reincidencia o por negarse a repetir la prueba.
¿La alcoholemia deja antecedentes penales?
Solo cuando es delito. La infracción administrativa no deja antecedentes; el delito del artículo 379 sí.
¿Qué pasa si me niego a hacer la prueba?
Es un delito independiente, castigado con prisión de seis meses a un año y privación del permiso, con penas que suelen ser más duras que las de una alcoholemia positiva.
¿Cuál es el límite para conductores noveles?
0,15 mg/l en aire espirado, la mitad que para el resto de conductores. El mismo límite se aplica a los profesionales.
¿Puedo pedir un análisis de sangre?
Sí. Tienes derecho a solicitarlo para contrastar el resultado del etilómetro.
¿Te enfrentas a un delito de alcoholemia en Tenerife?
Estudio la prueba, reviso el procedimiento y te digo si interesa la conformidad o pelear la defensa. Cuanto antes actúes, más margen hay.
Javier Sanfiel, abogado penalista colegiado en el Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de La Palma (nº 3584), con despacho en Santa Cruz de Tenerife.

